¿Cómo cuidar mi maleta? Es una pregunta que tiene varias aristas, porque hay mucho que puedes hacer para mantener tu maleta en buen estado. Pues, en este artículo te compartiremos una guía práctica de lo que debes hacer y lo que no para conservar cada parte o componente de tu maleta.

Con las recomendaciones que te daremos, prolongarás la vida útil de tu maleta y harás que luzca como nueva. Para preservar cada parte o componente de tu maleta es necesario que realices ciertas tareas, unas al regresar de cada viaje y otras cada cierto tiempo.

Cuando mantienes tu maleta en buen estado, además de que luce impecable y cada componente funciona correctamente, no tienes que invertir tan prontamente en la compra de una nueva.

Indistintamente de la gama de tu maleta (alta, media o baja), estos consejos ayudarán a que te dure más tiempo. Ciertamente, no está en tu control lo que ocurre con tu maleta en cada traslado, pero sí lo que sucede con ella cuando está en tus manos 🙂

1. ¿Cómo cuidar la carcasa de una maleta?

Cómo cuidar la carcasa de una maleta

a) Evita que tu maleta se vuelque

Cuando estés haciendo tu maleta, distribuye tus pertenencias más pesadas en la parte más baja, es decir, cerca de las ruedas. Esto le dará más estabilidad a tu maleta y, en consecuencia, disminuirá las probabilidades de que se vuelque, evitando rozaduras que desmejoren y afeen la carcasa.

b) Usa protectores de maletas

Otra forma de cuidar la carcasa de tu maleta es usando protectores, tales como:

Fundas de equipaje

Las fundas de maleta ofrecen las siguientes ventajas:

  • Aíslan la carcasa del roce, las manchas, la suciedad, el polvo y la humedad, alargando la vida útil de la maleta en general.
  • Al estar fabricadas con materiales como el PVC (plástico flexible), poliéster y lycra, son más sencillas de colocar y retirar que el tradicional papel film.
  • Evitan que la maleta se abra de forma accidental durante el traslado.
  • Son ecológicas porque las puedes utilizar cuantas veces necesites.
  • Hay fundas transparentes, pero también las puedes encontrar en unos diseños muy originales que te pueden ayudar a distinguir tu maleta con más facilidad entre las demás.
  • Las fundas con diseños llamativos son una buena opción para renovar la apariencia de tu maleta, al mismo tiempo que la proteges.

Antes de comprar una funda protectora, mide tu maleta de modo que escojas una que se ajuste a sus dimensiones. Los tamaños en los que puedes encontrar estas fundas son M, L y XL; es decir, los tamaños del equipaje facturado, el más expuesto a golpes y manipulación en los traslados de avión.

Papel film

Usar papel film para proteger la carcasa de una maleta tiene sus ventajas y desventajas.

Ventajas:

  • Es económico.
  • Ofrece una buena protección ante los rozaduras e impactos, cuidando tanto la carcasa como el contenido de la maleta.
  • Aísla muy bien la carcasa del polvo y la suciedad.
  • Si alguien intenta violentar tu maleta, lo sabrás al ver el papel film roto o rasgado.

Desventajas:

  • No es ecológico, porque es un material no reciclable que tarda muchísimo tiempo en biodegradarse.
  • Para lograr un buen grado de protección con el papel film, tienes que darle muchas vueltas a tu maleta, lo que puede resultar un poco engorroso y llevarte algo de tiempo.
  • Si el personal de seguridad del aeropuerto te pide que abras tu maleta para inspeccionarla, tendrás que romper la protección de papel film, lo que te hará perder tiempo, además del invertido en colocarlo.

c) Limpia las manchas o derrames de inmediato

Procura, en la medida de lo posible, limpiar las machas, derrames o sucios en el momento en que se producen. Si no puedes, evita dejar pasar demasiado tiempo sin limpiar a fondo la zona.

d) Limpia tu maleta después de cada viaje

Al regresar de un viaje, hazle una limpieza profunda a tu maleta; y cada cierto tiempo, una limpieza superficial, puede ser cada 4 meses. Pero, jamás la guardes sin limpiarla en profundidad.

Si tu maleta tiene carcasa rígida

  1. Vacía por completo tu maleta, lo que incluye los bolsillos internos. Te será más cómodo manipularla al momento de limpiarla si está totalmente vacía por dentro.
  2. Retira toda calcomanía o elemento que dificulte la limpieza de la carcasa.
  3. Prepara una solución jabonosa con agua tibia y jabón líquido neutro.
  4. Humedece un paño de microfibra en la solución jabonosa y exprímelo.
  5. Pásalo por toda la superficie de la carcasa.
  6. Lava el paño con agua limpia y exprímelo bien.
  7. Retira el jabón con el paño limpio y húmedo.
  8. Elimina la humedad con un paño de microfibra seco.
  9. Si encuentras alguna marca difícil, frota la zona con un paño de microfibra húmedo (limpio y bien exprimido) haciendo un poco de presión.
  10. Elimina la humedad de la zona de la marca con un paño de microfibra seco.
  11. Si la marca persiste, frótala con una goma de lápiz. Hazlo varias veces. Después, limpia el área con un paño mojado y elimina la humedad con uno seco.

Si tu maleta tiene carcasa blanda

  1. Vacía tu maleta por completo, incluyendo los bolsillos externos e internos. De esta forma, la sentirás más liviana al limpiarla.
  2. Con una aspiradora, retira el polvo de toda la superficie de la carcasa. Igualmente, aspira el interior de los bolsillos externos.
  3. Prepara una solución jabonosa con agua tibia y jabón líquido neutro (para no afectar el color).
  4. Humedece un cepillo de ropa (de cerdas suaves) en la solución jabonosa y deja que escurra el excedente.
  5. Frota con el cepillo de ropa toda la superficie de la carcasa (no solo donde se encuentra la suciedad), en círculos y procurando hacer espuma.
  6. Retira el jabón con un paño de microfibra húmedo. Lávalo con agua limpia cada vez que consideres necesario.
  7. Elimina la humedad con un paño de microfibra seco.
  8. Si después de limpiar la carcasa blanda de tu maleta continúa sucia, repite el procedimiento.
  9. Pon a secar tu maleta en sombra para que no se decolore.

En nuestro artículo sobre cómo lavar una maleta de tela, encontrarás más información sobre la limpieza de este tipo de maletas 🙂

e) Guarda tu maleta adecuadamente

Otro aspecto que ayuda a conservar la carcasa de una maleta es guardarla correctamente. En cuanto a ello, te sugerimos lo siguiente:

  • Almacena tu maleta después de que la hayas limpiado en profundidad.
  • Si tu maleta es blanda, rellena los bolsillos externos con bolsas plásticas o periódico para que no pierdan su forma.
  • Cúbrela con una una bolsa de tela o plástico protector, para aislarla completamente del polvo y demás partículas mientras esté guardada.
  • Otra forma de cubrir tu maleta es utilizando dos bolsas de basura grandes. Introduce la maleta en una de las bolsas, usa la otra bolsa para cubrir el lado que no cubrió la primera y, finalmente, sella con cinta adhesiva, evitando que quede aire entre las bolsas y la maleta.
  • Si se trata de un juego de maletas, guarda las más pequeñas dentro de las más grandes.
  • Procura almacenar tu maleta en un lugar completamente seco y sin acceso a la luz solar, para proteger el color de la carcasa.
  • Aísla tu maleta. Si no es grande, puedes ubicarla en un compartimiento de tu armario. Pero, nunca la coloques sobre otra de tus maletas, no las apiles.

2. ¿Cómo cuidar la cremallera de una maleta?

Cómo cuidar la cremallera de una maleta

La cremallera es uno de los componentes con más probabilidades de deteriorarse con el uso y el pasar del tiempo. Indiferentemente de la marca de una maleta, una cremallera puede atascarse o romperse debido a la presión que se ejerza sobre ella.

Para que la cremallera de tu maleta dure más tiempo, sigue estos consejos:

  • Antes de hacer tu maleta, escoge lo estrictamente necesario para tu viaje. Intenta viajar con poco equipaje para no sobrecargarla.
  • Ten presente la capacidad máxima de tu maleta y no la superes al guardar tus pertenencias, de modo que no tengas que ejercer presión sobre la cremallera al cerrarla.
  • No empaques cosas que dificulten el deslizamiento del carro de la cremallera.
  • Al guardar tu maleta después de cada viaje, cierra completamente la cremallera. Haz lo mismo con las cremalleras de los bolsillos externos (si los tiene).
  • Lubrica la cremallera cada cierto tiempo.

Pasos para lubricar la cremallera de una maleta

Lubricar periódicamente la cremallera ayudará a que se mantenga en buen estado y, en consecuencia, abra y cierre con suavidad. Puedes utilizar lubricantes semisólidos o lubricantes líquidos. A continuación, te decimos cómo lubricar la cremallera de tu maleta con cada tipo.

Con lubricantes semisólidos

  1. Revisa la cremallera y asegúrate de que no haya hilos entre los dientes. Si es así, usa una pinza para retirarlos.
  2. Consigue un bálsamo labial o vaselina.
  3. Coloca el lubricante a lo largo de los dientes de la cremallera, evitando manchar la tela que los rodea.
  4. Halando el tirador, mueve lentamente el carro de la cremallera hacia el área donde aplicaste el lubricante.
  5. Desliza el carro de la cremallera en ambos sentidos, de modo que el lubricante entre en todos los dientes.
  6. Retira de la superficie de la cremallera el exceso de vaselina o bálsamo labial, usando un paño de microfibra seco.

Con lubricantes líquidos

  1. Asegúrate de que la cremallera no tenga hilos entre los dientes. De haberlos, utiliza una pinza para extraerlos.
  2. Consigue aceite de oliva o aceite de coco.
  3. Con un gotero, coloca pequeñas cantidades del aceite en los dientes de la cremallera.
  4. Mueve el carro de la cremallera en ambas direcciones para que el aceite se extienda de manera uniforme en los dientes de la cremallera.
  5. Elimina el exceso de aceite con una toalla de papel.

Los lubricantes líquidos son los más efectivos, porque acceden más fácilmente entre los dientes. Son de gran utilidad en el mantenimiento de una cremallera, pero también cuando se atasca.

Si vas a utilizar algún aceite como lubricante, utiliza siempre un gotero que te permita agregarlo en pequeñas cantidades. De esta manera, evitarás que la tela de la cremallera o el área adyacente se manche.

3. ¿Cómo cuidar las asas de una maleta?

Cómo cuidar las asas de una maleta

a) Asa telescópica

Actualmente, todas las maletas que se utilizan para viajar traen asa telescópica, esa que al desplegarla hacia arriba y fijarla en determinada posición permite llevar la maleta a un lado (maletas con 4 ruedas) o halándola (maletas con 2 ruedas). Cuando la maleta es de buena calidad, el asa telescópica suele ser bastante estable al rodarla.

Sin embargo, no importa si tu maleta es de alta calidad o no, pon en práctica las siguientes recomendaciones para alargar la vida útil del asa telescópica de tu maleta:

  • Recuerda mantener pulsado el botón desde que empiezas a subir el asa telescópica hasta que llega a la posición en que deseas dejarla. Haz lo mismo al recogerla completamente. Es decir, no la fuerces, siempre pulsa el botón tras cada movimiento.
  • No uses el asa telescópica para levantar la maleta, usa el asa superior (que para eso es).
  • Lubrica periódicamente los dos tubos del asa telescópica para disminuir la fricción y se desplace con suavidad. Esta acción de mantenimiento disminuirá las probabilidades de que se atasque a futuro.
  • Después de lubricar ambos tubos, sube y baja el asa telescópica con suavidad y varias veces, de modo de que el lubricante se extienda en la estructura interna de la misma.

b) Asas superior y lateral

En cuanto al asa superior, todas las maletas de cabina y las maletas de viaje la traen, siendo esencial al momento de levantarlas en escalones o subir escaleras. Respecto al asa lateral, hay maletas de cabina que no la traen y otras que sí.

En cambio, todas las maletas de viaje (medianas, grandes y extra grandes) traen asa lateral, resultando de gran apoyo al momento de ubicarlas en estantes o maleteros. Lo cierto es que ambos tipos de asas (superior y lateral) se ensucian y desgastan con el tiempo.

Para conservar en buen estado las asas de tu maleta, sigue estas recomendaciones:

  • Limpia el asa superior y lateral (si la tiene) con toallitas desinfectantes.
  • Elimina la humedad con un paño de microfibra seco.
  • Colócales una pequeña cantidad de crema hidratante para que luzcan como nuevas.
  • Usa fundas protectoras de asas. De esta manera, estarán cubiertas durante el traslado, además de que te será más cómodo agarrarlas 🙂

4. ¿Cómo cuidar las ruedas de una maleta?

Cómo cuidar las ruedas de una maleta

Las ruedas, al igual que la cremallera, es otro de los componentes que más desgaste sufre durante los viajes. Sin embargo, hay cosas que puedes hacer para alargar su vida útil:

a) Lleva lo necesario y distribúyelo de manera uniforme

Para minimizar el desgaste de las ruedas de tu maleta, procura no sobrecargarla. Intenta viajar lo más ligero posible, lleva lo que realmente vayas a necesitar en tu estadía. Y para evitar el desgaste desigual de las mismas, distribuye el peso de tus pertenencias de manera uniforme.

Es decir, lo más pesado colócalo en el fondo (cerca de las ruedas) y en el centro; y lo más liviano, alrededor y encima. Importante: si en tu viaje compras uno o varios objetos pesados, considera la posibilidad de contratar un servicio de envío para que te lleguen directamente a tu casa y no tengas que sobrecargar tu maleta.

b) Usa las ruedas adecuadamente

Si tu maleta tiene 4 ruedas, llévala de forma vertical, permitiendo que se desplace sobre las 4 ruedas en simultáneo. Ajusta el asa telescópica a una altura que te resulte fácil manejarla de esa forma.

Pero, no uses tu maleta de 4 ruedas de forma inclinada, es decir, tirando de ella porque las ruedas traseras se desgatarán más que las delanteras, lo que sí puedes hacer con una maleta de 2 ruedas.

c) Protege las ruedas

Si tu maleta tiene 4 ruedas dobles, estas se encontrarán más expuestas a los golpes propios de los traslados. Para minimizar el daño que puedan sufrir, protégelas con cubiertas para ruedas de equipaje fabricadas con silicona.

Estas cubiertas, además de preservarlas, permiten un desplazamiento más suave y silencioso. Sin dejar de mencionar que suelen venir en diversos colores, lo que puedes aprovechar para darle un toque diferente a tu maleta 🙂

d) Limpia las ruedas después de cada viaje

  1. Aspira cada una de las ruedas, incluyendo los ejes para retirar el polvo, la arena y demás partículas.
  2. Si encuentras algún hilo o cabello atascado en los ejes, retíralos con una pinza.
  3. Prepara una solución jabonosa con agua y jabón líquido neutro.
  4. Humedece un cepillo de dientes en la solución jabonosa.
  5. Limpia cada una de las ruedas, una a la vez. Lava el cepillo de dientes con agua cada vez que lo consideres necesario.
  6. Humedece un paño de microfibra en agua limpia y exprímelo.
  7. Retira el de jabón de cada rueda con el paño húmedo. Lávalo con agua cada vez que sea necesario.
  8. Elimina la humedad de las ruedas con un paño de microfibra seco.
  9. Deja la maleta en sombra para que las ruedas se sequen completamente.
  10. Realiza el procedimiento nuevamente en el caso de que las ruedas estén muy sucias.

e) Lubrica los ejes de las ruedas

  1. Consigue un lubricante especial para ruedas de equipaje.
  2. Aplícalo en el eje de cada una de las ruedas.
  3. Gira lentamente cada rueda y en ambos sentidos de modo que el lubricante se distribuya uniformemente.

Lubrica los ejes cada cierto tiempo, especialmente si has llevado tu maleta a la playa o algún lugar arenoso 🙂

5. ¿Cómo cuidar el interior de una maleta?

Cómo cuidar el interior de una maleta

Hay varias cosas que puedes hacer para mantener en buen estado el interior de tu maleta.

a) Evita derrames

  • Si quieres llevar bolígrafos, labiales u otros productos que puedan generar una macha difícil de sacar, te recomendamos que todo lo que sea maquillaje lo empaques en un neceser transparente (por si te piden abrir la maleta) y los bolígrafos o lápices los guardes en una bolsa de plástico con cierre zip.
  • Usa organizaciones de maleta para aislar tus cosas. De esta manera, si algún líquido llega a derramarse, no manchará el interior de tu maleta.

b) Limpia el interior después de cada viaje

Según sea el interior de tu maleta, haz lo siguiente:

Si el interior no tiene forro

  1. Vacía el interior de tu maleta, lo que incluye los bolsillos internos. Retira todo objeto y partículas grandes que puedas encontrar.
  2. Pasa la aspiradora en las esquinas y en toda la superficie interior. Igualmente, aspira los bolsillos internos.
  3. Limpia todo el interior con un paño de microfibra húmedo.
  4. Elimina la humedad con un paño de microfibra seco.
  5. Deja la maleta abierta, en sombra, para que se seque completamente.

Si el interior viene forrado con tela

  1. Vacía completamente el interior de tu maleta, incluyendo los bolsillos internos.
  2. Con una aspiradora, elimina las partículas más pequeñas, como polvo y arena. Aspira muy bien las esquinas, lugar donde más se suelen acumular. También, aspira los bolsillos internos.
  3. Prepara una solución jabonosa con agua tibia y jabón líquido (neutro) para ropa.
  4. Consigue una esponja lisa para lavar platos, humedécela en la solución jabonosa y exprímela.
  5. Frota con la esponja cada una de las esquinas, haciendo círculos e intentando hacer espuma.
  6. Lava la esponja con agua limpia, humedécela nuevamente en la solución jabonosa y exprímela bien.
  7. Frota con la esponja cada espacio del forro interior, en círculos y haciendo espuma.
  8. Humedece un paño de microfibra en agua limpia y exprímelo muy bien.
  9. Retira el jabón del todo el interior de la maleta, comenzando por las esquinas. Lava el paño con agua cada vez que lo creas necesario.
  10. Elimina la humedad de todo el interior con un paño de microfibra seco.
  11. Realiza el procedimiento nuevamente en el caso de que el interior de tu maleta esté muy sucio.
  12. Deja tu maleta abierta, en sombra, para que se seque completamente.
  13. Si después de limpiar en profundidad el interior de tu maleta encuentras alguna mancha, usa un quitamanchas en spray. Asegúrate de aplicarlo en posición vertical y a unos 20 cm. Deja que actúa por unos 30 min. Como resultado, se formará una capa de polvo blanco. Retírala con un paño de microfibra seco.

Recuerda limpiar toda la superficie del forro interior, no solo las áreas más sucias. De esta forma, se secará de manera uniforme y lucirá como el primer día.

c) Aromatiza

Después de limpiar a fondo el interior de tu maleta, dale el toque final: coloca un bolsita aromática de flores secas; puede ser de lavanda, jazmín, rosas o de la flor que más te guste. Así, cuando vuelvas a abrir tu maleta, le darás un regalo a tu olfato.

Y, así, llegamos al final de esta guía sobre cómo cuidar una maleta. Esperamos que sea de gran utilidad para que tus maletas te duren más tiempo y te sigan acompañando en muchas aventuras viajeras 🙂

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